Con esta entrada pongo fin a los Hi5 que tenía pendientes (aplausos). En este caso me nominó Sara, de Loving Cosmetics, con la temática Disney o Pixar. No sé vosotras, pero a mí me encantan las películas Disney, tantos las antiguas como las más modernas, mi favorita es, sin duda Aladdín, ¡me sé los diálogos de memoria!
Para la manicura, sin embargo, he elegido una de Pixar, también de mis favoritas (aunque mi favoritísima es la trilogía Toy Story): UP. La he elegido porque me parecía que era muy sencilla de reproducir y llevaba ya tiempo queriendo hacerlo, ¡me lo ha puesto fácil Sara!
Para el cielo utilicé el 340 de KIKO y, como hice en la manicura del Golden Gate, con la ayuda de un bastón de agoldón y el blanco de Leticia Well fui haciendo nubecitas por todas las uñas a excepción de la del dedo anular.
El montón de globos es muy sencillo de hacer. Lo primero que hice fue dibujar la silueta con esmalte blanco, así los colores resaltarían mucho más que si los ponía directamente sobre el azul. Luego, con una dotting tool mediana empecé a hacer puntos de manera aleatoria por toda la superficie blanca, alternando esmaltes de muchos colores.
Para terminar, con el esmalte 900 Ruby Fruit de MaxFactor pinté un poquito del tejado de la casa que llevan los globos, aunque he de decir que me arrepentí un poquito de haber hecho este paso, creo que igual hubiera quedado mejor dejar los globos sin más.
Es una manicura muy, muy fácil, de verdad. Tardé muy poquito tiempo en hacerla y, bueno, quedó graciosa, ¿no? :).
¿Cuál es vuestra película de Disney favorita? ¿Y de Pixar?
El color rosa es uno de los colores que más me gusta para usar en las uñas, me parece muy femenino y elegante en cualquiera de sus tonalidades y es un color perfecto para cualquier época del año. El que os muestro hoy es un color frambuesa muy bonito que seguro que más de una tenéis en vuestra colección.
En mi opinión, es un esmalte básico y creo que es un hit de la marca Deliplus, ¡no conozco a nadie que no lo tenga!
Desgraciadamente, es un esmalte bastante difícil de fotografiar, pero he intentado que las fotos fueran lo más fieles posibles al color original.
Como la gran mayoría de los esmaltes de Deliplus, tiene un secado bastante rápido, lo que es de agradecer ya que son necesarias dos capas para conseguir una cobertura completa de la uña. El acabado es cremoso sin llegar a ser glossy, tiene un brillo bastante normal.
En mi caso la aplicación no fue nada uniforme, quedaban partes desiguales y se notaban los pasos del pincel, es por eso que tuve que aplicar una capa de top coat para que se quedaran todas las uñas por igual. Normalmente, cuando enseño swatches no me gusta usar top coat para no modificar la apariencia original del esmalte, pero en este caso me pareció necesario.
Me costó también bastante marcar el nacimiento de la uña porque el pincel no se abría bien. Como véis, la aplicación me pareció un poco incómoda.
Al igual que sabemos que los esmaltes de Deliplus secan bastante rápido, también sabemos que su duración es igual de rápida, es decir, que duran muy poquito tiempo. No me parece que la relación calidad/precio en este caso sea justa, ya que creo que son esmaltes bastante caros para la calidad que tienen. Aún así, al ser económicos, dentro de lo que cabe, siempre terminamos picando con alguno...
¿Contáis con este esmalte entre vuestra colección? ¿Os gustan los rosas para la manicura? ¿Preferís fucsias o rosas claritos?
Cuando dejé de lado el blog, dejé pendientes muchas cosas que hacer, entre ellas varios retos Hi5. En la manicura de hoy voy a resolver dos de ellos a la vez, ya que los temas pueden estar relacionados.
Los dos retos que resuelvo hoy son el de Sira, de Es mi nail art, que me había retado con la temática de los sueños; y el de Estefanía, de Manicuras y Belleza, que me retó con la temática de los viajes. Son más que conocidas ambas por aquí pero, por si acaso, os aconsejo muy fuerte que os paséis por sus blogs y veáis las manicuras tan chulas que hacen.
¿Cómo he combinado ambas temáticas? Muy fácil, inspirándome en el viaje de mis sueños: San Francisco.
Aunque parezca una manicura muy elaborada, la verdad es que la única "complicación" que tiene es el puente, que es lo que necesita precisión y un poco de pulso (que yo no tengo).
Después de dar una capa de base coat, pinté todas las uñas con el 125 Absolutely blue de Essence. Para que el proceso de secado fuera más rápido, usé las gotas de secado rápido de la misma marca. Con un pincel muy fino y el 113 Do you sepeak love? de Essence también, pinté el Golden Gate Bridge.
A continuación, con un bastoncillo de algodón ligeramente empapado en el 403 de Leticia Well, di varios toquecitos por todas las uñas para hacer unas pequeñas nubes, intentando que quedaran lo más realista posible.
Con otro bastoncillo, esta vez mojado en el 128 Let's get lost de Essence, di unos toques en la parte libre de las uñas, a modo de francesa, para simular el mar. Con la misma técnica y una mezcla del 391 de KIKO, el 24 Jumper green de Deborah Milano y el amarillo D024 de Easy Paris, hice unos cuantos arbustos y matorrales en todas las uñas menos en la del dedo anular. De este modo he querido simular el Golden Gate Park.
Ya véis que la manicura es básicamente a golpecitos de bastón de algodón, así que es bastante facilita y rápida de hacer.
¡Qué ganas tenía de volver a hacer algún nail art! Y la verdad es que estoy contenta con el resultado :).
Y para despedirme, os dejo una canción.
¿Habéis ido alguna vez a San Francisco? ¿Cuál es el viaje de vuestros sueños?
Siguiendo con El reto tipos de esmaltes, la manicura de hoy va dedicada a los esmaltes crackelados. También había opción de utilizar uno efecto arena, pero todavía no tengo ninguno así, así que me he tenido que ceñir a usar sólo uno de los dos acabados de esta semana.
Los esmaltes crackelados se caracterizan por encogerse conforme se van secando, creando el efecto de que está como roto. Por esto mismo, hay que colocarlos como una especie de topper encima de un color base. De este modo, cuando el esmalte crackelado se va secando y rompiéndose, deja ver el esmalte que hay abajo.
A mí, personalmente, no me hace especial gracia este tipo de acabados, no termino de cogerle el punto, no creo que deje una manicura bonita. Original sí, sin ninguna duda, y llamativa (más de una persona me ha preguntado cómo he hecho eso), pero, para mi gusto, nada bonita. Claro que, para gustos los colores, ¿no?
No tengo mucho que decir de esta manicura, la verdad. Ha sido un segundo intento, ya que la primera que hice para esta semana de reto no me gustó absolutamente nada y decidí no subirla. Intenté darle un punto de originalidad, pero no se me ocurría cómo hacerlo, no sé cómo jugar con este tipo de acabados. Así que al final no me compliqué la vida.
De base usé el 01 Ben&Cherries de la colección Me & My Ice Cream de Essence. Es un rosa muy, muy, muy, muy clarito (en la foto parece casi blanco) con un shimmer plateado. Es presioso.
El crackelado es el 01 Crack me! Black de los crackelados de Essence. Tiene un acabado mate (creo que todos los esmaltes tienen este acabado, pero corregidme si me equivoco) y es muy fácil trabajar con él porque seca muy rápido. La forma que tiene al romperse es diferente en cada uña y, por lo que he podido observar, depende de cómo se den las pinceladas, porque se nota la dirección del pincel en cada pasada. Supongo que también será así en todos, ya os digo que no tengo mucha experiencia con estos esmaltes.
Para darle un poco de gracia al final, decidí poner una tachuela en cada uña. Para hacerlo, ya sabéis, un poquito de top coat en la uña y en la punta de un palito de naranjo y se quedan pegadas las tachuelas sin ningún problema.
Esta vez le di un top coat mate porque creo que queda mejor con el tono de la manicura. Al final no me disgusta demasiado cómo ha quedado, la verdad, aunque sigo sin encontrarle del todo la gracia. De momento sigo con ella (porque no tengo tiempo para quitármela y hacerme otra, jajaja), a ver si al final voy a terminar cogiéndole cariño :P.
¿Os gustan los esmaltes crackelados? ¿Creéis que debería probarlos de otros colores a ver si me terminan gustando?
Hace unos días enseñé una manicura de media luna que tenía como co protagonista este tono naranja que os voy a enseñar hoy. El resultado os gustó mucho, sobre todo por la combinación de colores, así que he pensado que os podría enseñar el naranja solito para que lo vierais mejor.
Tengo que avisar de que es bastante difícil de fotografiar porque tiene un subtono tirando a rojo que se aprecia en exceso en las fotos, según le de la luz. Os daréis cuenta de que en cada foto se ve un color diferente, pero bueno, se aprecia bastante bien cómo es el esmalte en general.
Como todos los esmaltes de esta nueva gama de KIKO, tiene un pincel bastante ancho y cortito, de los que a mí me gustan. Es muy fácil de manejar y se puede cubrir toda la uña en dos pasadas de pincel. Sin embargo, y como con el resto de los Quick Dry (los que yo he probado, al menos), se espesa muy rápido y llega un momento en el que es algo difícil de aplicar.
El acabado es muy cremoso y tiene bastante brillo, aunque no se le podría definir como glossy. En cuando a la cobertura, es bastante normal, con dos capas ya no se aprecia el borde libre de la uña. Lo que no me dejó muy conforme es ese quick dry, ya que no lo noté especialmente rápido. En las fotos podéis apreciar que terminaron saliendo burbujas en el esmalte y hacía muchísimo que no me pasaba. Dejé esperar entre capa y capa unos 5 minutos, tiempo más que suficiente para que un esmalte de secado rápido, esté seco.
Además, usé también las gotas de secado rápido, lo que le añade un plus de rapidez (creo que me estoy repitiendo mucho, jajaja) y cuando retiré las guías para la media luna, se quedó marcadísimo el borde en el esmalte naranja.
Ésto que os cuento no me pasó con el otro esmalte la colección que os enseñé hace ya algún tiempo, así que igual tiene que ver con la fórmula de éste en concreto (o que me tocó a mí uno guarripeich).
Por lo demás, el esmalte me gustó mucho porque es un color bastante especial. En el bote se ve naranja pastel, muy bonito, pero a la hora de aplicarlo a la uña, se aprecia un ligero acabado neón, realmente llamativo. Además, como os he dicho arriba, tiene un subtono rojizo, dándole así una tonalidad calabaza super bonita.
Sin duda lo usaré bastante, sobre todo para verano, aunque tendré que tener cuidado con eso de "secado rápido"...
¿Habéis tenido alguna vez algún problema con esta colección de esmaltes? ¿Qué os parece este naranja?
Hacía muchísimo tiempo que tenía esta manicura en mis cosas pendientes de hacer y, por un motivo u otro, al final nunca me ponía a ello. Principalmente era por el pánico que le tengo a las nail tapes y a cualquier otro tipo de guía que pueda fastidiar una manicura entera y que sea incómoda de usar. Pero hoy se me ha encendido la bombilla y he pensado: "¿Y si la hago a mano alzada?" Así que me he armado de valor, he respirado hondo y me he puesto a ello y, la verdad, he quedado bastante satisfecha :).
Con esta manicura empiezo un nuevo reto, que desde Navidad los echaba de menos :P. Se trata de un reto que ha creado Alicia, de Un minuto para las uñas y que me pareció bastante original y, además, incluso un poco didáctico. Es el Reto de tipos de esmaltes, con una manicura semanal en la que el protagonista sea un esmalte con un acabado en particular. Me pareció super interesante porque yo aún no soy capaz de distinguir todos los acabados de los esmaltes y me parece una buena forma de familiarizarme con ellos :D.
Como veis es bastante largo, 10 semanas de manicuras, pero me parece que es super fácil de hacer ya que no hay ninguna norma u obligación a la hora de subir la mani (excepto que el esmalte prota sea del acabado que toca, claro) lo que da muchísima libertad a la hora de crear y, por supuesto, infinitas posibilidades :).
Los protagonistas de esta semana son o los esmaltes cremosos o los glossy. Estos son los esmaltes normales, los lisos que no tienen ningún tipo de particularidad y suelen tener un acabado bastante brillante. Los glossy brillan incluso más que los cremosos (de ahí su nombre). Y ésta es mi propuesta:
Creo que para este tipo de esmaltes, lo que mejor queda es un diseño simple, que no esté demasiado recargado. Además, así, se puede apreciar muchísimo mejor el acabado del esmalte. Las dos lacas que yo he escogido son cremosas, aunque el negro (Black is back de Essence) sí que se podría meter en la categoría de glossy porque brilla muchísimo más aunque no lleve top coat.
Sigo teniendo ganas de manicuras con aires vintage y por eso elegí este rosa sucio como base. Se trata del 03 Antique pink de la colección Vintage District de Essence. Es casi, casi clon del Life is pinky de China Glaze (lo visteis en la manicura de polka dots y un lazo), sólo que este es un poquito más oscuro. He visto muchas veces referirse a este color como "color teja", pero no termino yo de verlo. Sí que es cierto que tiene como un subtono marrón que hace que se aleje un poco del rosa convencional. Por eso me gusta a mí eso de "sucio".
Si os fijáis, en el fondo se pueden apreciar unas rayas verticales un poquito más claras que el esmalte base. Intenté darle un poco de profundidad a la manicura con una técnica que explicó Nataliciosa en este tutorial de cupkaces, pero no me ha terminado de salir bien del todo. Consiste en dibujar unas rayas verticales blancas encima de la base de color y, a continuación, dar otra capa del esmalte base sobre ellas. No queréis que os pase lo que me ha pasado a mí, que las rayas casi, casi no se ven, así que os recomiendo que la capa que déis sea muy, muy fina.
Los triángulos, como ya os he dicho, los he hecho a mano alzada porque no me apetecía nada engorronarme con las guías. La verdad es que me ha resultado muy fácil usando un pincel extra fino de Essence con el que me resulta muy fácil trabajar (aunque, sí, me costó bastante cogerle el truco). Para que quede más o menos centrado, he dibujado en el centro de la uña un puntito como guía para el pico del triángulo. A continuación, con el pincel, he sacado dos líneas hacia los lados y lo he rellenado. ¡Es muy sencillo! Y tampoco hace falta un pulso de cirujano, creedme.
El resultado me gusta mucho tanto por el diseño, que tenía muchísimas ganas de probarlo, como por los colores, que creo que combinan muy bien y son muy elegantes.
La manicura, en sí, es bastante simple, pero me resulta super femenina y muy favorecedora para cualquier tipo de mano.
¿Os animáis con las chevron a mano alzada? ¿También tenéis los mismos problemas que yo para diferenciar acabados de esmaltes?
El pasado domingo se celebró la gala anual de entrega de los premios Grammy, considerados los premios más importantes de la música. Como en todas las alfombras rojas, hemos podido ver de todo, desde vestidos elegantes y bonitos a otros que no lo son tanto. Pero de unos años hasta ahora, en las alfombras rojas ya no sólo llaman la atención los vestidos, peinados y complementos, sino que han empezado a cobrar muchísima importancia las manicuras. Cada vez son más las celebrities que se animan a esto del nail art y se atreven con manicuras llamativas.
En el caso de la alfombra roja de estros Grammys, quien llamó la atención, sin ninguna duda, fue la cantante Lorde y sus dip-dyed fingers, que podría traducirse como dedos teñidos, muy literalmente.
Para los que no la conozcan, Lorde es una cantante neozelandesa que está causando furor en el panorama musical actual. La chica tiene sólo 17 años y ya es todo un boom. Comenzó su carrera musical cuando un cazatalentos la escuchó en un vídeo y la contrató para la discográfica Universal con sólo 13 añitos. Empezó a trabajar con los compositores de la discográfica y ponto comenzó a componer sus propias canciones.
Tiene en el mercado un EP (Extended Play, grabación de menos de 10 canciones) llamado The Love Club que salió a la venta en noviembre de 2012. El single de presentación del mismo fue Royals, que en seguida se convirtió en número 1 en Nueva Zelanda. En 2013 consiguió entrar en el número 2 de la lista Billaboard, una de las más importantes del mundo de la música. En este mimo año saca a la venta su primer larga duración, Pure Heroine.
La chica no tiene una carrera muy larga de momento, pero sin duda aspira a ello. Y como toda celebritie también marca tendencia. Con la guisa que veis en la foto de arriba se presentó a la gala de los Grammy, lo que causó mucho revuelo en la red y en la prensa.
Me llamó muchísimo la atención porque nunca había visto este... ¿nail art? Así que he investigado un poco para conocer un poco más sobre esta "nueva" moda. Y pongo nueva entre comillas porque cuál ha sido mi sorpresa al encontrarme fotos de 2011 con este estilo de "manicura".
En las pasarelas de moda del 2012 se vio esta manicura en las modelos que presentaban la ropa de Aminaka Wilmont. También se vieron en 2013 con las modelos de Vivienne Westwood Red Label y en un artículo de Vogue con fotos de Michelle Lamy (no encuentro cuándo se publicó).
Modelo para Vivienne Westwood Red Label (2013). Foto: fashionbite.co.uk
Al parecer, Michelle Lamy, esposa de Rick Owens, no sólo llevó esta manicura tan peculiar para esta sesión de fotos, sino que suele llevarla muy a menudo.
En la New York Fashion Week de otoño de 2011 se vieron también estos dedos teñidos en las manos de las modelos para Juan Carlos Obando y Mara Hoffman (las modelos para ésta última lo llevaban, precisamente, como homenaje a Michelle Lamy).
Pero, ¿cómo se consigue este diseño? Hay quien lo hace con el propio esmalte de uñas y una esponja de maquillaje, como si de un degradado se tratase; y hay quienes lo hacen con henna, de manera que queda una especie de tatuaje algo más duradero. También he leído que se hacen con una pistola de pintura (¿un aerosol? ¿Pulverizador?), como es el caso de las modelos para Vivienne Westwood Red Label.
En el caso de esta blogger, se tiñó la punta de sus dedos con henna pero dejó sus uñas en blanco, otra variante de esta moda de manicura.
Por si estáis interesadas en ver cómo se puede conseguir este look, os dejo un vídeo que subió Cutepolish a su canal de YouTube a causa del revuelto montado por las manos de Lorde.
No llego aún a entender el sentido de este diseño, por lo que he podido averiguar por la red, la intención es que parezcan que tus dedos están congelados y, por ende, gangrenados. Sinceramente, no sé qué gracia tiene tener los dedos congelados y muertos, y desde luego estéticamente no creo que sea lo más bonito del mundo. Sí lo veo apropiado para una fiesta de Halloween o algo similar, pero sin duda no es algo que yo me pondría.
Y a vosotras, ¿qué os parece esta "nueva" tendencia? ¿La habíais visto antes? ¡Comentad, comentad!
Con el frío que está haciendo últimamente, casi que apetece a todas horas un café calentito, aunque sólo sea por aguantar la taza en las manos para que se calienten, ¿verdad? Yo disfruto muchísimo el café cuando hace frío, me calienta el cuerpo muchísimo y en seguida estoy lista para ponerme a hacer los diferentes quereseres que tenga que hacer.
La manicura de hoy va dedicada a todas esas cafeteras como yo. Las galletas son para acompañar a la manicura y que no quedara tan sosa, ya que yo no me permito comerlas a no ser que sea fin de semana. Y bueno, para qué engañaros, tampoco soy yo muy dulcera, así que tampoco me importa mucho no comerlas. Lo que sí que me gusta es cómo quedan como estampado, me parecen muy graciosas.
Además del toque naïve que esta manicura tiene de por sí, quería darle un toque vintage porque hacía mucho que no hacía una manicura con ese aire. Por eso elegí de fondo el 416 de Sally Hansen, Green Tea. Es un verde apagado que me hace pensar inevitablemente en todo lo vintage. Me recuerda muchísimo al verde Jade de Chanel, por eso lo compré. Tenía ya uno parecido de Claire's, pero tiene un ligero toque de shimmer. Éste de Sally es verde sin más y además no puede ser más bonito.
Este esmalte seca muy rápido, así que me fue super fácil dibujar la taza y los puntitos con una dotting tool (pequeña para la taza y mediana para los puntos) y el esmalte blanco de Leticia Well, el número 403. Creo que el blanco le da al verde ese toque definitivo que le falta para respirar vintage por todos los costados.
Las cookies las hice con el Café olé de Essence (05 de los Nude Glam) y con la dotting más grande. Las rellené con pepitas de chocolate desiguales (sino no tiene gracia) del 124Wanna say hello de Essence. Creo que han quedado super conseguidas, sinceramente, me han resultado muy graciosas y me lo he pasado super bien haciéndolas (¡Ni que me las fuera a comer!).
En un principio pensé en dejar la taza en blanco y escribir algo tipo "TEA" o algo parecido, pero me pareció que iba a quedar demasiado sosita, así que me gustó más la idea de rellenarla de topitos también. Para hacerlos usé el 124 Absolutely blue de Essence (Podría decir que es una manicura Essence, jajaja). Y para darle el toque de gracia final, la bordée con el rotulador de nail art de (a ver si lo adivináis) Essence (¡exacto!) y le añadí el vapor para que se vea que el café está bien calentito :).
Creo que es una de las manicuras que he hecho que más me ha gustado, sin duda. Estoy super contenta con el resultado, he conseguido (¡por fiiiin!) que quedara como quería y como me la imaginé en mi cabeza :).
¿También sois adictas al café mañanero? ¿Cuáles son vuestras galletas favoritas?
Hace ya varios meses intenté hacerle este diseño a mi madre con éxito nulo. Me enfadé mucho y no volví a intentarlo (igual que con la estampación...) porque no quería que me saliera mal otra vez (independientemente de que la práctica lleve a la perfección. Es que cuando me enfado...). Un día, Noelia de Más nail art, subió a Youtube un tutorial sobre cómo hacer la manicura de media luna y me di cuenta de cuál había sido mi fallo: no había limpiado las gotas de secado rápido (¡olé tú!). Aún sabiendo en qué había fallado, no me atreví a volver a repetir el diseño hasta el otro día.
He de decir que tampoco he quedado muy conforme con él esta vez, pero creo que ya sé cuál fue el problema principal: metí demasiado la guía en la uña, por lo que en los laterales no se ha marcado bien la forma circular, sino que hay unos picos (parecen el cuello de una camiseta). La próxima vez intentaré hacerlo con la guía un poco más hacia fuera, de manera que el esmalte llegue bien a los laterales.
Quería hacer una manicura que llamara la atención, por eso elegí que la media luna contrastara bien con el negro. Es el 804 de la gama Quick Dry de KIKO, un naranja pastel con un subtono flúor que hacer que en las fotos se vea mucho más llamativo de lo que es. Es bastante complicado de fotografiar, comprobaréis que en cada foto tiene una tonalidad diferente, no fui capaz de sacar la misma en todas.
El negro es el 144 de Essence, Black is back, un negro extremadamente brillante y con una cobertura bastante aceptable. Excepto alguna que otra pasada puntual, llevan una capa y cubre perfectamente el naranja.
Para ver cómo se hace, os dejo el tutorial que hizo Noelia, que se ve mucho más claro y seguro que os enteráis mejor :).
Como veis, es una manicura bastante flexible y permite infinidad de combinaciones de colores, desde los más discretos hasta los más llamativos. Es ideal para darle un toque de color a una manicura en nude, por ejemplo. Además se puede variar la situación de la media luna y colocarla en la punta de la uña, diseño que quiero intentar dentro de poquito :).
¿Qué os parece este diseño? ¿Con qué colores lo reproduciríais vosotras?
Hace poco os enseñaba mi esmalte rojo favorito y, siguiendo en esa gama de colores, hoy os voy a enseñar el que se acaba de convertir en mi esmalte granate (o burdeos, o vino, yo qué sé) favorito.
Se trata de un rojo granate de Colour&Go que compré en navidades. No tenía ninguno de ese tono (uno un poco más oscuro de RARE, pero no tienen nada que ver) y se me antojó. Ha sido tal la sorpresa que me he llevado al usarlo que se ha convertido en mi favorito. Sí, sí, sí.
Lo primero que os tengo que comentar es su fórmula. Es un esmalte bastante líquido pero se maneja con muchísima facilidad. Permite marcar a la perfección el nacimiento de la uña y no se escurre por las cutículas o los laterales (hay que tener cuidado, claro). Tiene un acabado muy brillante y seca sorprendentemente rápido.
Otra cosa que me gustó muchísimo de este esmalte es que está muy pigmentado. Es más, en las fotos sólo llevo una capa y, como podéis comprobar, cubre a la perfección y deja un acabado muy cremoso y brillante.
El color lo describiría como un rojo... ¿sangre? No sé. Es un granate de subtono rojo, por lo que no es extremadamente oscuro. Lo colocaría entre el burdeos y el rojo, ¿qué os parece a vosotras?
Y me parece obligatorio también hablar de su duración. Me pinté las uñas el martes pasado y, hasta el sábado (que al probarme unas botas se me descascarilló el índice) me duraron intactassin haber usado top coat, así que creo que es más que aceptable para un esmalte que no llega a los 2€.
Todavía tengo que encontrarle un uso para algún diseño nail art, porque no estoy acostumbrada a hacerlos con fondos de estos tonos, pero seguro que encuentro algo que quede muy bonito. De todos modos, el esmalte por sí sólo me parece ya una maravilla y no creo que sea necesario adornarlo en exceso.
¿Qué opinión os merecen los esmaltes de Essence? ¿Cómo decoraríais unas uñas con este color?