Si habéis leído la sección
Yo, moi, me del blog (si no la habéis leído, hacedlo es muy graciosa) (Náh, es broma, no la leáis si no queréis... Pero es muy graciosa. Pero haced lo que queráis :P) sabréis que durante la gran parte de mi vida (desde que tuve dientes, vamos) he sido una mordedora de uñas compulsiva. Llegó un momento en mi adolescencia y adolescencia tardía que prácticamente no tenía uñas. Mis dedos eran unos muñones colocados en los extremos de mis manos que me servían para escribir y ya. Eran horribles, me hacía heridas constantemente y se me infectaban con mucha facilidad. Mi madre, cuando era pequeña, hacía todo lo que estaba en su mano para acabar con este hábito tan feo, pero no había remedio que terminara con él. Me acostumbrara al sabor del líquidillo ese que se usaba (¿se sigue usando? Ese que era muy amargo), la pimienta me gustaba, me daba absolutamente igual que me diera tortas en las manos... en fin, que no tenía remedio y, claro, se rindió.
No sé si será por este pasado oscuro o por qué otro motivo, pero mis uñas, desde que me las dejé de morder, han sido siempre muy débiles y han estado siempre quebradas. Al principio me decían que era causa de una anemia, pero no tenía anemia. O eso decían los análisis. Como dejé de morderme las uñas estando de Erasmus, era probable que fuera por la mala alimentación, pero cuando volví me puse a dieta y comía muy sano y mis uñas seguían rompiéndose, débiles y quebradas. Fui a KIKO y pregunté por una base coat adecuada y la chica me dijo que eso era porque tenía las uñas muy amarillentas y eso las debilitaba aún más (esto... ok), así que me dio la base coat 3 in 1 WHITE. La estuve usando durante un tiempo y, sí, mis uñas estaban bastante más blancas, pero seguían débiles y quebradas.
Así empezó mi búsqueda y captura por un endurecedor mágico que me diera unas uñas bonitas y fuertes, con aspecto sano y no leproso. El primero que descubrí fue el de Mavala, pero se me salía excesivamente del presupuesto. Química Alemana también tenía (tiene) uno del que hablaban muy bien en la blogsfera, pero más de lo mismo. Mi economía, ahora mismo, no me permite gastarme 9, 11 o 15 euros en un endurecedor.
Dicen que las cosas, cuanto menos las buscas, antes aparecen. Y así fue. Aprovechando los gastos de envío gratuitos de Beautik. me puse a indagar en la web sin buscar nada en particular y apareció el Ultra strong nail hardener de Essence. El bote parecía fuerte, todo metálico y la etiqueta azul (yo soy muy impresionable y un packing llamativo...). Indagué un poco en la web a ver qué encontraba y leí a varias chicas que les había ido bien, así que lo compré.
En la etiqueta nos dicen: "Ultra endurecedor de uñas. El esmalte de uñas fortalece y reconstruye las uñas blandas y quebradizas. Contiene formaldehído. Proteger las cutículas con grasa o aceite. Utilizar como cura de máximo 3 semanas. Tras 2 días de aplicación, descansar 1 día."
La fórmula es como la de una base coat normal, transparente, aunque quizás algo más espesa que las bases normales. El pincel es normal, larguito y de un ancho estándar. Y huele muy fuerte, probablemente por el formaldehído.
Empecé a aplicármelo en noviembre. Me lo aplicaba un día, al día siguiente lo quitaba y lo volvía a poner y al tercero lo quitaba y dejaba la uña descansar desnuda hasta el día siguiente, que volvía a hacer lo mismo. Tengo que deciros que, pese a que en la etiqueta dice que se use como máximo tres semanas, a mí no me fue suficiente. Sí es cierto que pasado ese tiempo, mis uñas estaban considerablemente mejor, pero para nada estaban curadas del todo. Así que seguí aplicándolo, pero esta vez sólo cuando me hacía la manicura, como base coat. Es decir, una o dos veces por semana. A día de hoy, mis uñas están muchísimo más fuertes, ya no están quebradizas, no están amarillas (o casi) y tienen un aspecto saludable.
Pese a notar esta super mejora en mis uñas, hay algo que no termina de convencerme de este endurecedor. Primero el que haya que esperar tanto para ver los resultados (que puede que haya sido sólo en mi caso. Cada uña, un mundo, ya se sabe) y segundo, que mis uñas se hayan vuelto "dependientes" de él.
Después de Navidad estuve una semana entera sin pintarme las uñas, por lo que no me ponía el endurecedor tampoco. Un día, fijándome en que las tenía demasiado largas ya, vi que algunas se me estaban quebrando. Me puse el endurecedor ese día y ya volví a la rutina de pintarme las uñas, por lo que seguí usándolo a menudo. Problema resuelto, mis uñas otra vez sanas y salvas. ¿Se han vuelto yonkis? No me gustaría tener que estar usando el endurecedor como base de por vida, sinceramente.
Otra cosa de la que me he dado cuenta es que se me siguen rompiendo. Muchísimo menos que antes, tengo que decirlo, pero se me han roto dos veces desde que las tengo "sanas". Imagino que el producto no hará que la uña sea indestructible, pero yo tampoco hago trabajos arduos con las manos como para que se me rompan las uñas. He de decir también que, aunque ya no me las muerda, sigo con la manía de meterme los dedos en la boca y juguetear con la uña entre los dientes, lo que las reblandece muchísimo.
Pero, en general, estoy contenta con el resultado, ¡no hay más que verlo! Ahora no me da vergüenza llevar las uñas desnuditas, ¡al contrario! Las muestro con orgullo :). Cuando se me acabe el bote supongo que usaré otra base, a ver cómo van (recomendaciones, please) y si veo que se vuelven a quebrar, me pensaré muy mucho comprar el endurecedor de Mavala.
¿Habéis usado algún endurecedor? ¿Cuál? ¿Usaríais éste?